En la sociedad occidental actual, el enfoque excesivo que se otorga a la competitividad y el individualismo conduce a las personas a querer sobresalir aunque eso signifique dejar de lado la colaboración y el sentimiento de equipo, “la idea de destacar se hizo tan atractiva que al final el ser humano termina quedándose solo con el premio pero solo al fin y al cabo”, señala Luis Camarena, docente de la Diplomatura de Coaching Profesional de la PUCP.

En este contexto, “el coaching ontológico, al ser una disciplina que busca desarrollar competencias conversacionales, conduce a los profesionales que pasan por este proceso a un reencuentro colaborativo que expande las posibilidades en la coordinación de acciones, el bienestar emocional durante la interacción humana y el logro de objetivos dentro de cualquier proyecto de grupo, incluido los negocios”, sostiene Luis Camarena. Esto explica por qué la demanda por los servicios de coaching sigue creciendo constantemente durante la última década.

El coaching ontológico, explica Luis Camarena, al orientarse al desarrollo de competencias conversacionales -transversales a toda actividad humana- es la base para diversas aplicaciones como el life coahing, el coaching educativo, business coaching o executive coaching; estos dos últimos aplicados a los negocios y orientados a elevar la efectividad de los equipos de trabajo que buscan el logro de metas empresariales. Esta es la principal razón por la que muchos líderes exitosos de diferentes organizaciones trabajan con coaches profesionales o han pasado por procesos de coaching.

La demanda creciente por el coaching es más evidente entre los millennials, quienes se diferencian de sus antecesores por ser más autónomos, abiertos y flexibles con las reglas de interrelación que les ofrece un sentido de libertad más amplio, lo cual es positivo porque eleva la capacidad creativa e innovadora en una sociedad que, actualmente, requiere mucha más velocidad de adaptación. “Sin embargo estos nuevos paradigmas requieren de habilidades comunicacionales más finas, es aquí donde el coaching es una alternativa que ayuda a desarrollar las competencias necesarias para navegar en un contexto de dinámica social más complejo”, declara Luis Camarena.

Asimismo, la creciente demanda del coaching impacta en el incremento de la oferta de coaches. Al respecto, Luis Camarena, advierte que un coach profesional debe formarse en una institución que ofrezca las garantías necesarias como experticia, tiempo de formación y una base académica sólida, dado que existen muchas propuestas vistosas que aprovechan del desarrollo de esta disciplina, pero que no poseen un sustento serio.

Son importantes las horas de vuelo, acompañando organizaciones y personas en sesiones personales y grupales. El coach ontológico acompaña a descubrir nuevos puntos de vista que expandan posibilidades de acción principalmente mediante preguntas que generen reflexión acerca de paradigmas y modos de operar, por tanto, habría que tener mucha precaución de aquel coach que exige, aconseja y busca la motivación extrínseca de sus coachees”, concluye.