Olvida todo lo que crees saber. Las relaciones públicas están rodeadas de conceptos erróneos. A pesar de la confusión común sobre lo que realmente son, se habla con más frecuencia de las RRPP de lo que la mayoría cree.

No importa cuál sea tu experiencia, es probable que hayas recibido o escuchado consejos de relaciones públicas de algún tipo. Si eres un profesional del campo o tienes experiencia en la industria, probablemente hayas encontrado que muchos de los consejos que se comparten no sirven en la práctica. Se aprende qué hacer y qué no hacer en el trabajo con años de experiencia. Estos son algunos de buenos consejos de relaciones públicas:

1. Las relaciones públicas no son publicidad gratuita

Una de las muchas ideas falsas que el mundo comparte sobre las relaciones públicas es que son una alternativa gratuita a otros tipos de marketing. Si bien la cobertura mediática ganada es más rentable que la publicidad pagada, cada formato tiene sus propios beneficios y limitaciones. Si necesitas promocionar directamente un producto o servicio, usa publicidad. Si tu objetivo es generar confianza con una audiencia o compartir algo de interés periodístico, utiliza las RRPP. Como sirven a diferentes objetivos no pueden reemplazarse entre ellos.

2. Existe el mal publicity.

Probablemente hayas escuchado el dicho popular: “no existe el mal publicity”. Es, posiblemente, el consejo de relaciones públicas más conocido que existe y uno de los peores que existen. La existencia misma de una crisis de reputación desacredita este mito incorrecto. Es mucho mejor mantenerse al margen de las noticias que ser destrozado en ellas. Existe el mal publicity y podría significar el fin de tu negocio.

3. Menos puede ser más en relaciones públicas también.

Una gran cantidad de notas de prensa no necesariamente se traducirá en resultados. De hecho, centrarse en la cantidad sobre la calidad podría revertir el efecto deseado. Puede parecer paradójico producir menos notas de prensa en un esfuerzo por ganar más tracción. Sin embargo, las notas constantes pueden dañar la credibilidad, especialmente si el contenido es descaradamente comercial o carece de un ángulo o historia interesante. Un énfasis excesivo en la frecuencia de difusión en RRPP es un error común.

4. No trabajes para evitar obstáculos.

Toda mi vida, me dijeron que trabajara para rodear los obstáculos, y las relaciones públicas es una industria llena de obstáculos, que van desde crisis hasta horarios sobrecargados. Un periodista, cliente, empleado o incluso tú mismo puedes bloquear inadvertidamente tu historia. Y todos pueden decirte que hagas lo mismo: evitar el obstáculo. Pero para lograr el éxito a largo plazo, debes encontrar la raíz de cada problema y eliminarlo. No rodees las paredes de ladrillo, atraviésalos.

5. Los mensajes masivos llegan a menos personas que los personales.

Es lógico utilizar la tecnología a tu disposición en un esfuerzo por llegar a más periodistas y más lectores. Sin embargo, por experiencia personal, descubrí que los mensajes masivos tienden a ser mucho menos propensos que los personales a conectarse con el público e inspirarlos a responder. Para fines de relaciones públicas, no uses mensajes masivos ni bots; irónicamente, cuando envías un mensaje a más personas, alcanza a menos personas.

En su lugar, comunícate con 10 contactos bien estudiados. Esto es mejor que el juego de números y llegar a 100. La clave es personalizar, encontrar formas, a través de la investigación, de conectarte con ellos en deportes, intereses comunes, pasatiempos, algo que han hecho, etc.

6. Considera cada puente antes de cruzarlo.

La frase “cruzaremos ese puente cuando lleguemos a él”  no se aplica en relaciones públicas. Para garantizar el éxito, debes prepararte para cada resultado y, cuando sea posible, crear planes para cada crisis potencial. Es crucial que los clientes sean totalmente transparentes con las agencias PR en todos los asuntos para que los profesionales puedan hacer su mejor trabajo, sin importar el puente al que se acerquen.

7. No existe un manual único de gestión de crisis.

A pesar de lo que puedas escuchar o leer en línea, es esencial comprender que cada situación es diferente. Cuando alguien es acusado de irregularidades, la decisión de permanecer en silencio, ponerse a la defensiva o pedir disculpas al público depende del escenario específico.

  • Si bien algunos consideran todas las disculpas como admisiones de culpa, en muchos casos, el arrepentimiento es una etapa vital en la redención pública.
  • Hay casos de difamación injusta en los que se justifica una respuesta defensiva.
  • Finalmente, el silencio es ampliamente considerado como una admisión impenitente de culpabilidad, pero hay casos excepcionales en los que también es necesario (incluso temporalmente).

No existe una regla general que todos deben seguir. Si no estás seguro de cómo responder en tiempos de crisis, también puedes considerar buscar asistencia profesional.

8. Ve más alto que la fruta que se encuentra más cercana.

Como en muchas otras industrias, debes tomar riesgos para tener éxito en las relaciones públicas. Ya sea que estés expandiendo una agencia, adquiriendo un cliente importante o compartiendo una historia más grande, debes arriesgarte para crecer.

No importa lo que leas o escuches, busca opiniones alternativas. Explora todas las ideas que puedas y obtén todo lo que puedas de cada experiencia. Escucha a los que te rodean, pero haz tu propio camino.

Ya sea que consideres o no estas lecciones de relaciones públicas como las mejores que hayas escuchado, reconoce que este mensaje final es el más vital: aprender a asumir riesgos. Si tomas en serio este consejo, sabrás que aún puedes llegar lejos en relaciones públicas, y ciertamente puedes llegar lejos en la vida.

Fuente: Cohn, Warren H. “Eight Pieces Of PR Advice To Help You Cut Through Common Misconceptions”. Forbes
https://www.forbes.com/sites/forbesbusinesscouncil/2020/03/11/eight-pieces-of-pr-advice-to-help-you-cut-through-common-misconceptions/#8dedc811952a